
"Soy una mujer superada,
con hache intercalada"
(Ajo)
con hache intercalada"
(Ajo)
P.d.: Me gusta pensar que todas las cosas pasan por algo y que todas ellas pasan para mí.
Madrid está frío, y lo siguiente. He vuelto con los 31 grados pegados todavía a la espalda, así que no hay quien se haga a esta temperatura tan nuestra. Como no cabe ningún abrigo, he decidido no salir de casa y deshacer la maleta, y hacer cosas de esas que siempre hay que hacer cuando uno llega a casa. Me acabo de dar un baño imaginario que ha conseguido que entre en calor. Roco me miraba desde la lavadora y un montón de cajas me esperaban en el pasillo. Y de repente me han entrado de veros a todas, porque sí, porque os echo de menos.
Que quereis que os diga. Viendo esta película alcancé los 32. El Beni, desde que lo descubrí de tartaja genial en 'Sospechosos Habituales', casi nunca me ha defrauado. Para mí, va de la amistad.
La casa de Nico y Daniela está llena de gente estos últimos meses. Por la oficina, que está al lado de la cocina, desfilan caras distintas de forma casi continua, que vienen de la calle o del piso de abajo, que es como una prolongación natural de la planta de arriba. Y en medio de todo esto, la Lupe con fiebre. Y en medio de todo esto, la Lupe, que cuando oye la palabra contenedores, esos que están en el puerto de Valpo, sólo le sale una palabra: NO. Y es que esta pequeña familia de tres, que ahora parecen mil, se ha embarcado en un proyecto que les tiene comido el tiempo, la cama y la calma.
Un martes cualquiera cogen el coche a las once y se plantan en Burgos a las dos de la mañana. Se fuman unos petas y se alían con los andamios para llegar a lo más alto del bosque petrificado. Impresionados por sus rosetones, caminan sobre la mirada de un barrendero que, atónito, persigue sus movimientos. Ellos son dos traviesos de ojos vivos. Uno de ellos guarda miles de cosas en los bolsillos, el otro habla sin parar de arte gótico y de lo que quiera. Uno no ha parado de viajar desde que el mundo es mundo, el otro es marinero y se va a Vietnam dos años, a seguir escalando la vida. Se reencontrarán quizá durante los tres minutos casi mísiticos que dure en Benarés el eclipse total de sol del próximo 22 de julio.
Uno quiere pensar que no hay leyes ni reglas. O se convence de que es así. O se engaña con toda la gracia del mundo. Pero la realidad está siempre ahí, para hacerse notar, para cambiar las cosas, o para dejarlas como están. Así que un buen día, uno desanda el camino que ando hace unos tres años por los cerros de Valparaiso y se da cuenta de que sí, que hay pequeñas leyes, pequeñas reglas, que rigen pequeñas cosas, como una simple amistad. Y a Nico y Daniela, desde que los conocimos, los hemos visto tres día en Real de Catorce, tres días en México DF, tres días en San Pedro del Pacífico, y tres días en Madrid. Y ahora que nos tocaba devolver la visita estaba claro que sólo podíamos pasar tres días en Valapo. Ya lo hemos hablado: no se puede romper la norma; tal vez al cuarto día se rompa todo, y ya no haya nunca más otros tres días. Así que hemos prometido seguir viéndonos de tres en tres días. Es bueno saber que uno ya tiene comprometidos tres días de su vida, haya donde sea y cuando lo pida el momento.
Me gusta el olor, el color y el gato vigilante de esta tienda. Tengo cierta devoción por los cuadernos de pastas duras, preferentemente, de hojas lisas. Me gustan los papeles pintados, los serigrafiados, las texturas naturales, la arpillera... Entro en tiendas de papelería, como esta, y me entrego a las cartulinas, perfectamente colocadas y cortadas, a los distintos tintados...Yo era la más joven del taller de encuadernación. Cómo disfrutábamos todos allí, en el centro cultural Fernández de los Ríos. Ahora he vuelto a coger lomos, hojas de guarda y pegamento. Preparo algo. Y me está quedando bonito.una fresa
una paloma muerta
(llegando a casa, me encuentro estas tres cosas en el suelo, en la misma calle, a pocos metros de distancia entre sí...y poseen tanta fuerza visual que no puedo quitarme las imágenes de la cabeza)
una chincheta con el pincho hacia arriba
una fresa
una paloma muerta...