jueves, 10 de abril de 2008

UFFFF

32 y punto. Hay que pensarse las cosas. La cerveza, el vino blanco, el tinto... saben mejor que en un paladar jovenzuelo. Pero el post-alcohol es mortífero. Ya no me atrae el wisky (su aroma, su olor, su color han perdido sentido en mi ser). Menos mal. Si echo la vista para adelante, veo mi migraña. La próxima. La posible ante cualquier fiesta o evento. Pienso en una que va a cambiar mi vida y me entran sudores. Se avecina peligrosa, peligrosa... Espero sobrevivir. Llegar sana y salva al lujo de un viaje inolvidable. Pero ayer estuvo muy bien. Divertido y gracioso. Así, inesperado. Como en los viejos tiempos. Igual que cuando yo resistía los embistes como una jabata. Como cuando no eran 32 y punto.

miércoles, 9 de abril de 2008

mudaka


Ya sé que no he mandado fotos pero os aseguro que hasta hace poco no he tenido ánimo de coger la cámara. No soy un artista ni un flipado, pero se nota y aunque parezca raro, no tenía ganas. La cosa mejora y con ello las ganas de coger la maquinita y ponerse a pensar. Gran noticia para mí claro. Javichu desde lejos.

martes, 8 de abril de 2008

en la carretera


Ya andamos con la casa acuestas, como los caracoles. La casa rodante todavía no tiene nombre, le faltan todavía unos pocos de kilómetros, para que surja sólo, como quien no quiere la cosa. Y seguirán apareciendo escondites secretos, armarios imposibles llenos de incógnitas, cosas nuevas, cosas qué no entendemos, cosas que no utilizaremos nunca, cosas que se romperán por el uso... Y ese color, entre el verde y el azul, entre el azul y el verde, para recorrer mares de sueños, para dormir bajo cualquier cielo, para recibir visita en medios de nuestra nada.

domingo, 6 de abril de 2008

AMOR, AMOR

Él le dice a él mientras le abraza desde atrás : "Que te duermes de pie, como los caballos. Eso me decía mi madre cuando era pequeño". Y él sonríe, tiernamente enamorado.

No sé por qué, pero desde que la vi (y ahora que la he vuelto a repasar): el cuento de amor entre dos vaqueros perdidos en una montaña del oeste americano que consigue durar casi toda su vida y que relata la peli 'BrokeBack Mountain', de Ang Lee, es la que más me he creído de toda la historia del cine y de la mía propia.

Será por la genialidad del director o por la destreza de los actores, qué se yo, pero para mí es mucho más creíble que otras tantas historias de heterosexuales o de homosexuales a las que siempre les falta un 'puntito' de realidad en el sentimiento.

Y eso que es un relato triste, porque él (uno de ellos) está dispuesto a dejarlo todo, y él (otro de ellos) nunca llega a acompañarle en esa apasionada decisión.

Pero, por encima de su atípica historia, siguen queriéndose siempre, y al final lo que les queda son dos camisas entrelazadas con la sangre de su primer romance.

Muchos de nosotros querríamos llegar a tener eso, seguro.

viernes, 4 de abril de 2008

en un talgo, en un día azul


Mañana me voy de periplo a la ciudad que vio nacer a mi abuela, hace, según ella, ochentaytantos años. El motivo del viaje es que mi abuela, que ya conocéis, tan salerosa ella, tan maja y risueña, tan marchosa y bailona, tan presumida; quiere ver al único de sus tres hermanos que vive. "Mi Miguel", dice ella. Su Miguel debe rondar los 90 años y vive con uno de sus hijos. Su mujer, María, a la que llamaban "la negra", y de la que se sigue diciendo que "era una mujer muy rara", murió hace ya algunos años. Mi abuela Rosa recuerda que su Miguel la llevaba a hombros cuando sonaban las alarmas y había que correr a refugiarse bajo tierra, en el 36, después de que cayera Málaga y los nacionales empezaran a bombardear Almería. Miguel la llevaba a hombros, como podía, porque mi abuela, ya con 10 años, padecía dolores en los huesos, por la humedad, dice, que había en esos refugios.
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Pero además, mi abuela se va a reencontrar con la que fue y ha sido una de sus mejores amigas, la Mercedes, la tita Mercedes. Amiga y cuñada, porque la Mercedes se casó con el hermano pequeño de mi abuela, Pedro. Mercedes y Pedro se casaron "con calcetines", lo que quería decir, que se casaron muy, pero que muy jóvenes. El tendría diecisiete. Se querían tanto que Mercedes se quedó embarazada y se casaron de penalti, en una época en la que la gente contaba los meses, hacía atrás, que habían pasado desde el casamiento hasta el parto, para hacer comentarios en los portales, cuando la se sacaban las sillas a las puertas de las casas y se dejaba que las tardes, calurosas, pasaran hablando de unos y de otros. El niño se llamó Pedro, como el padre. La segunda hija de Pedro y Mercedes se llama Amalia, y a ella también la llamaban "guarra" por verse en un hostal con su noviete, que luego sería su marido. Para que aceptaran, de mala gana, un noviazgo, la estrategia era "fugarse", es decir, no pasar una o unas cuantas noches por casa de los padres. Entonces, se suponía que habías probado la miel y te tenías que casar con aquel con quien te habías fugado. Y entonces los padres lo aceptaban. No les quedaba otra.
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Estos días voy a escuchar tantas historias que no me llevo el cuaderno habitual, sino uno más grande, para que me quepa todo. Tengo ganas y estoy nerviosa, porque nunca he viajado sola con mi abuela y a veces hay que tener mucha paciencia con las personas mayores. Vamos este hotel, en pleno centro de Almería, al lado de la Catedral. Y estoy ansiosa de que me lleve al paseo a tomar tejeringos.

jueves, 3 de abril de 2008

grigris


Y qué mejor amuleto, qué mejor talismán, que el que viene con alguien que te quiere desde muy, muy lejos...Todas tenemos un poco de las otras. Colores.

miércoles, 2 de abril de 2008

sombrerería


En la calle de la Sombrerería ya no se venden sombreros, pero está esa tienda en la que venden todo el material necesario para los caballos, el bar que abre tan tarde y que siempre tiene un perro a la puerta, el horno de las empanadas y el edificio en obras perpetuas. Y al final, justo al final, cuando parece que la calle ya quiera acabarse, hay unas puertas mágicas, unas puertas que seguro que te llevan a otros mundos, a otros lugares. Ayer llamé flojito y no contestó nadie. Ayer pensé en hacerme okupa de otras realidades.

martes, 1 de abril de 2008

Love

Hay jornadas de trabajo que terminan a horas intempestivas, a algo así como la 1.30, pero nada duele si se tienen canciones nuevas metidas en la cabeza. A mi hoy, todo me ha sonado a Zoé.

sábado, 29 de marzo de 2008

Yo creo que sí

Otra vez globos en mi barrio. En esta ocasión, en mi calle. Blancos y rojos, desperdigados, el viernes por la noche. Creo que es buena señal. ¿Fiesta de cumpleaños? ¿Fiesta de la primavera? ¿Fiesta sin más? ¿Fiesta como la nuestra? Porque el viernes, la madrugá llegó hasta las nueve de la mañana, y un taxi para casa. Cuando llegué, ya no estaban los globos, y había tanta luz en mi cama que tuve que usar antifaz. Buen concierto, buenos movimientos de cadera, buenas cervezas con limón, sin salir de la Palma, mucha gente junta, de acá para allá, cerrando todo lo que había que cerrar. Cuatro latas, Caracola, y vuelta a empezar. Reencuentro con el Rubio y los músiqueros de la sierra. Brugal con coca-cola light, por favor. Gente que se llama como grupos musicales y yo me creo que está cantando el León de Belfast. Me cambio los zapatos por las botas, para bailar más con viento Siroco. Y yo creo, espero, confío en que sí...en que esto, esto sí, que sí, que sí, que va a ser para toda la vida. Os estrujo grande y fuerte. De día y de noche. Serena y borracha.

viernes, 28 de marzo de 2008

aquellos recuerdos

El tiempo ocioso
alberga en sus puntos suspensivos
el matiz de una sonrisa olvidada.

Cada mirada sigue escondiendo una de las partes,
un momento difuminado,
la suerte de apolillados recortes.

Y alimentos de caricias convexas
deforman, en los límites del sueño,
la percepción de todos los pasos anodinos.

Continúa limando cada margen escapado entre líneas,
líneas que huyen entre perdidas nostalgias,
abandonadas aquí por un triste ángel.

jueves, 27 de marzo de 2008

solluna, lunasol

porque la luna y el sol siempre se han querido, porque nunca ha importado lo lejos que estuvieran la una de la otra, porque la luna siempre le lleva al sol cruasanes para desayunar, porque el sol siempre le cierra los ojos a la luna antes de salir, porque llevan tantos años abrazándose, porque hay días en los que a la luna le gustaría que uno de esos abrazos durase semanas, porque son tan distintas y tan iguales, porque hay un montón de cosas más, porque siempre miramos al cielo buscando a la que nos falta....

miércoles, 26 de marzo de 2008

buscamos casa


Buscamos casa. Hemos encontrado algo que nos encanta entre pinos, rodeado de árboles de más de 30 años, con una terraza que se abre a un cielo bien azul. Lo malo es que el camino que hay que recorrer entre los sueños de sus antiguos dueños y nuestros sueños, es un poco largo, un poco dificultoso. Lo divertido es que ya nos hemos puesto a tirar tabiques, a subir techos, a cambiar ventanas, a pintar paredes... No me quito de la cabeza que cuando baje al pueblo, compraré el periódico en el estanco que está cerca de esta calle, y me jugaré un partido o una etapa del Tour.

lunes, 24 de marzo de 2008

lecturas en Montevideo

"El mundo nada puede contra un hombre que canta en la miseria".

Ernesto Sabato
'La Resistencia'

domingo, 23 de marzo de 2008

MALNOMBRADA

A veces ocurre que un hecho, un acto, quizás una acción, no adquiere su auténtico significado hasta que efectivamente se produce. A veces, no es suficiente con saber que va a pasar para entenderlo. Tiene que desencadenarse el acontecimiento. Necesariamente, ha de suceder. Entonces, uno se pregunta por qué, a pesar de haberlo nombrado en multitud de ocasiones, su realización dista tanto de lo que representa cuando sólo había sido definido. Y, entonces, uno entiende que, sencillamente, estaba mal nombrado. Sí. No todas las cosas, no todos los hechos, están abrigados con la palabra correcta. Eso le ocurre a la muerte, que es un vocablo insignificante en comparación con el impacto de su llegada. Verbalizar no sirve de nada. La defunción, ejecutada, queda muy lejos del término que la disfraza. Está tan mal enfocado, tan poco explicado..... En fin, ejem, no encuentro palabras. Sólo puedo imaginar un cuerpo, cercano, vivido, que andaba, respiraba, hablaba, se quejaba, lloraba, reía, jugaba, se teñía el pelo, se vestía y se desvestía, dormía, comía, bebía, meaba, cagaba, leía, rezaba, holgazaneaba e incluso agonizababa. Y ya no está. Mentira. Sí está, pero ya no anda, ya no respira, ya no habla, ya no se queja, ya no ríe, ya no juega, ya no se tiñe el pelo, ya no se viste y ya no se desviste, ya no duerme, ya no come, ya no bebe, ya no mea, ya no caga, ya no reza, ya no holgazanea, incluso ya no agoniza.

viernes, 21 de marzo de 2008

santa borrachera


Claveles blancos y flores de azahar. El aroma salía de los altavoces del taxi que nos llevaba a casa. El taxista nos obligaba a escuchar a todo trapo el paso de la procesión de la Macarena en Sevilla, y desde las ventanas, reflejado en la luna llena, observaba yo, a cientos de kilómetros de distancia, el semblante de los sevillanos, serio y emocionado. Demasiado alcohol en nuestras venas, demasiado arroz abanda en nuestra tripa, demasiado humo en mis pulmones. Saetas cortaban la voz del comentarista radiofónico y tambores me aceleraban el latido de la borrachera. Madrugá del jueves al viernes santo. Mañana no hay periódicos.

miércoles, 19 de marzo de 2008

en defensa propia

Un pesado. Me estaba dando la noche. No me dejaba en paz. Lo maté. Tuve que hacerlo. De un golpe seco y sonoro. Cayó. Mientras agonizaba, me quedé observando cómo se desparramaba su sangre en la pared. Era también la mía. Ya no me picó más.

vitaminas



Ya está casi todo. Hay un montón de bolsas a la entrada de casa. Sólo falta descolgar el espejo del cuarto de baño, cerrar la banqueta pop del salón y sacar la mininevera de dentro del frigorífico. Entonces estará todo, y si el jefe ha traído la furgo de lejos, nos pondremos en marcha. Nos comeremos kilómetros y CD's. Llegaremos al sur, a la tierra de mis vacaciones infantiles, a la tierra que siempre me recuerda al blanco y a los burritos. Aunque trabajemos casi todo el día, escondidos detrás de unos cuantos siglos, seguro que sacamos un ratito para coger fuerzas, para cargarnos de vitaminas, como las que regala Steve Adams. Dormiremos de prestado en casa del primo y desmontaremos cuando se acabe la feria. Seguro que volvemos con ganas de compartir todo lo que hemos recargado de gratis. Hasta la vuelta...

martes, 18 de marzo de 2008

¿que has dicho qué?


Lo que más le extrañó a mi padre de Londres fue que hubiese tantos mendigos húngaros. "¿Y por qué sabías que eran húngaros, papá?", le pregunté sorprendido por aquella repentina focalización de la pobreza. "Coño, porque en los carteles habían escrito: 'I'm hungry'". Cabe aclarar, para salvaguardar un tanto el honor de mi viejo, que es un hombre imaginativo y que en sus tiempos era francés lo que se estudiaba en los colegios.

Así que no me sorprendí, cuando al entrar en una de las mezquitas más antiguas del Cairo, le espetó a mi madre: "Guíller, chus". Lo hizo con el mismo tono canino con el que los humanos lo solemos hacer con nuestras mascotas ("Rumba, plash", "Soda, sit"), mientras uno de los musulmanes que oraban cerca de la puerta nos pedía con gestos que nos quitásemos el calzado (los "shoes") para entrar.

Unos días antes, después de que nuestro barco-crucero atracara en uno de los pueblos que jalonan la ribera del Nilo en su camino hacia Luxor, nos decidimos dar un paseo por el lugar. Aunque eran muchos los barcos que descansaban en la orilla, parecíamos los únicos occidentales decididos a curiosear por las calles sucias y desiertas del pueblo. Nos entretuvimos saludando a algunos niños que nos salían al paso y que indefectiblemente nos pedían "money" (una palabra que parece un conjuro en los países del Tercer Mundo) después de darnos la mano. Que al principio es divertido, pero después de 100 críos, a uno se le mete dentro la Duquesa de Alba y le da por recitar: "¡Qué coñazo de vida, qué pesaos son los pobres!". Caminábamos pues, esquivando sonrisas, cuando se nos acercó un policía negando con la cabeza. Los "maderos" egipcios llevan una chaqueta negra que está hecha de un material a medio camino entre el esparto y el fieltro. Nada más inadecuado para un país que tiene bien ganada la fama de ser uno de los más calurosos de la Tierra. El tipo parecía decirnos en plan Muchachada Nui: "Pero almas de cántaro, ¿qué hacéis vosotros, tan blancos, por estos andurriales?". A continuación movía la mano, en un gesto inequívoco de que le siguiésemos: "Yo os sacaré de aquí". "Nadie te lo ha pedido", pensábamos nosotros. Cada vez que se cruzaba con un lugareño le sonreía con autoridad y cierta complicidad también como aclarándole: "Mira, son mis blancos". Cuando llegamos hasta los barcos, la única zona en la que para él podían estar los occidentales, nos miró y dijo una palabra que nosotros, tan españoles y tradicionalmente libidonosos, entendimos como "hachís". "Amos no me jodas", dije, "el cafre este nos trae de vuelta aquí y encima nos ofrece costo". "Hachís", repetía nuestro intrépido guía con una media sonrisa. "No drugs, macho", le dije mientras abordábamos la pasarela que conducía a nuestro barco y nos hacíamos los europeos indignados. Un rato después fue el guía (oficial) el que nos aclaró que lo que el policía nos solicitaba era "bagsis", dinero. "Nena, esto ya lo he vivido", y ella pronunció dos palabras que me volvieron, meses después, a dejar petrificado: "Juan Rupis".

A la primera azafata que nos dio la bienvenida al avión que nos llevaría desde Luxor a El Cairo le preguntamos que quién había ganado las elecciones: "Los socialistas", nos aclaró con el mismo tono fúnebre con el que se anunciaba la llegada de la peste a las ciudades del medievo. "Ah, entonces hemos ganado", le cortó el pasajero que venía detrás de mí. Después, cuando llegamos al hotel, y encendimos la tele vimos como en una de las comparecencias Ángel Acebes decía la frase más críptica, más "jeroglífica" que se haya oído en nuestro país (o en otro) a un político: "El PP no es partido de fulanismos". En mi opinión (y sé que aunque no lo digáis en más de una ocasión lo habéis pensado) Acebes, aunque haga de todo para disimularlo, está bastante bueno y estoy seguro de que más de un miembro de la comunidad gay de Chueca se masturba pensando en él. No os molestéis, ya lo hice yo por vosotras: Se usa para aludir a alguien cuyo nombre se ignora o no se quiere expresar. Aunque según la Real Academia de la Lengua, el quinto significado de fulanoa es prostituta. Eso es lo que quería decir el angelito: "Los peperos no somos unas putillas".

El taxista que nos paseó por El Cairo respondía al nombre de Mohammed Mohammed, como si con una vez no fuese suficiente (imagino que sabréis que Mohammed es el nombre original del profeta que en español conocemos como Mahoma), y tenía en la frente la dureza, el callo de los muy fervorosos, de los musulmanes que llevan desde pequeños golpeándose la frente con el suelo al rezar. Y siempre acabas sacando la misma conclusión: ¡Qué bobos los hombres y qué estúpidas sus religiones!".

Así que rosas, un consejo, sed fulanas, fulanead.

etiquetas


Las primeras cajas van llegando. La primera ha entrado por la puerta de casa esta mañana, y como venía de tan lejos, venía medio rota; enseñando las tripas, pero sin que faltara nada de dentro. Y venía con compañía. Con un pequeño paquete de tela blanca del que han salido las mil y una etiquetas... Colocando y trabajando, sin pensar en nada, se me han ido desatando los nudos y se me ha ido estirando la sonrisa que tenía guardada.

domingo, 16 de marzo de 2008

We Rock!

El día empezó gris para acabar teñido del color del rock. Chalet en construcción y mucho, mucho garaje...Mister Buba a la batería, el gemelo malo a la guitarra, el bueno (que ayer hizo de malo) con su armónica, su clarinete y haciendo coros, Lidia cantando y la muá, al bajo, haciendo lo que podía...La de los Beatles nos quedó decente y muy rockera, y Louie Louie era tan fácil...Un poco de blues fresco: mi, la, mi, si bemol, la, mi...En Debaser no me encontraba ni a mi misma, y mira que sólo había unos, ceros y treses...Luego llegó Jaume guitarreando, de estrella invitada. Nos inspiramos, me malacostumbré con la púa, y me pareció de las cosas más divertidas y emocionantes que he hecho nunca. Me hubiera quedado allí toda la noche...Gracias chavales, las próximas tres, adivino más metaleras, las elegís vosotros, yo prometo aplicarme, que me han entrado las ganas...y el Guitar Pro es...marmita de rock!!! Acabamos moviendo el cuerpo y el hígado y me acompañó hasta el coche una porción de pizza, una tradición de hace más de diez años...oh, yeah...